lunes, 25 de octubre de 2010

Calavera para el Pelucho.


Saliendo un día de malcopear, como suele acostumbrar,

la Catrina se tomó un gatorade y respectiva aspirina.

-Pero y dónde está ese muchachón, que de tecate bebe un garrafón?

-Nadie de aquí lo ha visto. Seguro que fué a comprar más pisto.

Ay ese Pelucho, de tus vicios hasta ya bien muerto tienes muchos.

Hasta a la Calaca fuiste a corromper, y contra tu barco quiere arremeter.

Qué no sabe, que yo soy tu mera dueña, la que contigo todas las noches sueña?

La que por tus bigotes, de oro paga mil lingotes.

Atrás, huesuda! Que a mí, tú y todas las demás, ME LA SUDAN!!!